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Papel Salado

Mi amor hacia la enseñanza. Esta es mi historia

By mayo 8, 2018 No Comments

Hace unos años entendí que mi vocación no solo es la fotografía sino que también dedicarme a la enseñanza. 

Enseñar no tiene nunca limite hasta cuando alguien muestra que es que hay un poco más allá, y es lo que yo intento hacer cuando enseño fotografía, composición o creatividad. Me encanta pensar que ayudo los ojos de mis alumnos a que entren en contacto con la belleza y la fascinación por el mundo. Con los ojos de la mente se recibe la realidad, interrogándola, transformándola luego con nuestra cámara de fotos. 

Deseo enseñar a todos que tienen ojos mágicos, que sus ojos están hechos para ver y pensar: por esto para hacer buenas fotos es importante sobre todo enseñar a pensar, a estar en contacto con nuestra propria mente y crecer en la conciencia de la cultura visual. 

He sido muy mala alumna, siempre de pequeña me han regañado para ser tan mala, llevar malas notas, y como decía siempre mi madre «tener la cabeza en las nubes». Estaba claro, lo que ello no sabían es que tenían entre manos una niña con alma de artista, que queria vivir un mundo hechos de colores, imágenes, formas y purpurina.

Cuando un amigo, me sugirió que enseñara fotografía para sobrevivir al difícil mundo del fotógrafo freelance, y del autónomo, yo rompí en una carcajada.
YO!
Yo enseñando. Si para enseñar hay que ser muy culto y muy inteligentes, pensaba yo! Si yo ni tengo una carrera, si salí del bachillerato gracias a un milagro.
Era para decírselo y contarselo a mi madre.
Yo, que siempre he sido pésima alumna, no podia ensñar estaba claro.
Pero…ahí habia dejado el, el mensaje.
Hasta que un día hablando con otra amiga, en un curro para super viviente como es el call center, me dijo que ella utilizaba tusclasesparticulares.com
Pues ahí que me lancé, publiqué mi primer anuncio, y así empezó todo.
Que lo primero que tiene que tener un profesor es amor a su disciplina, y mucho amor hacia todo lo seres humanos. Entender que cada uno va a su ritmo, que los hay más rapidos, más lentos, más empanados pero más creativos, y más rapidos pero menos atrevidos.
Pero tienes que creer que cada uno que pasa por tus manos lo va a lograr,, porqué tu no va a dejar de hablar (aunque te quedes azul) hasta que ella o el lo haya entendido.
Lo segundo que descubrir, es que a parte de tener mucho amor a lo que enseñas, tienes que saber que no lo sabes todo, que te falta mucho para aprender y esto te hace enormemente felíz.
Me enamoré de la enseñanza porque veo que cada uno tiene su potencial, tiene su capacidad. Me derrito cuando despues de una clase, escucho gritossss de felicidad por haber logrado una fotos, por haber entendido a utilizar la cámara. Me derrito cuando me abrazan, cuando me escriben un mensaje luego agradeciendo, cuando me hacen pequeños regalos.
Me enamoré de la enseñanza, porque ahora veo con más ojos. Cada alumno me enseña su visión del mundo, me la cuenta me la explica, y en mucho casos han dejado de ser alumno, para ser amigos.
Descubrí que soy muy buena profesora.
Que sé transmitir el amor que yo siento hacia el arte y la fotografía, que sé ser paciente y sé repetir de forma diferente las veces que haga falta para que cada uno de mis alumnos aprenda el bendito diafragma. Sé lograr que tengan confianza en sí mismo, aprendan que la creatividad no es un don recibido, sino que se trabaja, se entrena, se desarrolla.
Enseño a tener un prfundo respecto a la fotografia como a cualquiera disciplina más, que hay que ensayar, la cámara no es lo principal sino lo secundario.
Me enamoré de la enseñanza porque me hace sentir que enseñó a ver, un mundo nuevo, hecho de colores y de lineas geométricas que bailan, donde tu ves una mancha roja, nosotros vemos una historia de amor.

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