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Papel Salado

LAS RAYAS NO HACEN A LA CEBRA

By enero 29, 2018 No Comments

                                                                                                                                                     Guardo siempre de una forma muy nítida la primera impresión que me causa  alguien, que finalmente me interesa. 

Casi nunca es buena, y contra peor es, más se revela potente el interés que desarrollo en el o la que causó una antipática impresión en mi.

¿Que será? ¿Que es lo que te hace saber que sucederá más, algo más, con aquella persona. Algo que irá a sellar tu existencia. ¿Como se llama este instinto?

De Jessica fue la voz, de Cristina el moño de lado que llevaba, de Ana el como me llevó el café, de Carmen su mala leche.

Todas me cayeron mal de entrada. Todas han sido y son piezas claves en mi existencia. 

Sello en mi memoria la primera acción o el primer detalle en el que me fijé y que me hizo fijar en mi mente la necesidad y el deseo de fotografiar aquel o aquella que había llamado mi atención. 

Rescato de ahí a Bastian  vestido de negro entrar y recuerdo pensar que algo extraño era, tenia o le pasaba. 

Aquel chico no estaba donde tenia que estar.

Pensé que no era del presente;  si me hubieran dicho que venia del futuro, no lo hubiera dudado. Si me hubiera hablado en un idioma de otra galaxia no hubiera pensado que estaba loco. Sino que era de otra galaxia. 

Como el día que conocimos Emilio, sin saber aún que era Emilio, aquel hombre vestido con un albornoz, y con una peluca al revés, y una pala, nos asustó. Captó nuestro interés y nuestra curiosidad. Pero sin rechazo.

En otras culturas la normalidad no es un valor. En otras culturas, se pondrían la bata y la peluca como tu Emilio, hasta darle un sentido nuevo a tu locura. 

 

Lo segundo que recuerdo ahora {o que quiero recordar} de Bastian es una tarde de hace unos

trabajando el bar saturado de gente, y yo, me desplomé al suelo, para hablar con el, sin que

ningún «por favor, podrías, me falta, quiero, caliente, frío, sin hielo, con sacarina, del tiempo, la

cuenta» interrumpiera mi actividad cerebral y espiritual que necesitaba que alguien más a mi

alrededor hablara de sueños, olores, instintos, mundos posibles, comunicaciones con el universo,

proyecciones de futuros. 

Y aquella persona fue Bastian.

Y aquí va. Mi visión de Bastian. La visión de los hombros donde algún día mi estanque vacío, mi

esperanza perdida en un suelo frío  de un bar de la Calle Espíritu Santo 9 , cobró

por un momento vida. Las cebras les fascinan. Y a mi me fascina que admire

colecciones objetos de un animal tan indefenso, sin cuernos o dientes feroces con el que defenderse.

Que vive en Africa y que necesite beber varias veces al día. Un animal estéticamente único,

hermoso. No es solo hermosa la cebra, es valiente. A pesar de ser indefensa se lanza contra el cocodrilo que la hace pedazos.

 

¿Como una persona que viene del futuro, que hace música, que da vida  a su voz, que se conecta con el universo a través de todas las antenas de la ciudad, tiene fascinación por al cebra?

La fantasía es un lugar hermoso. 

Es mucho mejor que la realidad, pero necesitamos de la realidad como escalón para lanzarnos a la fantasía. Para que el salto del que despegan tus pies sea fuerte y duradero en la fantasía. Contra más firme es tu realidad más fuerte el despegue.

 Quiero saber que es, como es, aquel lugar que está dentro de nosotros. Casi a la sombra, o es la sombra. 

Salvaje, atávico, necesario para sobrevivir. 

                                                              ¿Como es tu mascara? ¿Detrás que se esconde el niño que eras y que eres? 

                    ¿De que te disfrazas cuando no es carnaval?

                                                                                          ¿Como es la tela donde distribuyes el dolor de lo insensato?

               ¿Donde cavas y que entierras? 

                                                                  ¿Que animal eres? 

La serie animales urbanos trata de esto. De entender más allá de lo físico y estético las personas con las que he tenido una

chispa. Una curiosidad. Una creatividad. Una luz, que sé que por ser tal, hace sombra. 

Abre el telón esta zebra construida por el, este hombre que viene del futuro por mi, y la incógnita de lo que será algún día. 

A Bastian, por las noches en el suelo del bar, por decirme un día lo quemada que estaba y despertarme de la película en la que

creía. Por recargarme las pilas con tu aire de venir de lejos, y ser ante mía algo nuevo. 

A mi tío Francesco, que hoy cumpliría.. 10o años y  al que yo siempre le tengo

guardado un lugar dentro de mí para que siga cumpliendo.Aquel hombre tan

elegante, tan hermoso que tanto me amó. Nunca tuvo miedo a dejar de lado su

elegancia, siempre se disfrazó, siempre me llevó en un lugar fantástico. Se dejó

por mí mimar como una muñeca,  peinar, pintar.

Fue por mí, lo que yo queria imaginar. El era un lugar de amor sin limite.

 Un lugar que siempre superaba la realidad.

Sin una mascara, sin un disfraz, sin una puerta

secreta, no logramos ir al otro lado, bajar de la

superficie, y encontrar nuestro sentido.

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