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Mi alma es mi piel, piel un complejo y enorme organo.Organo. Sonidos, aire, tubos. Diferentes longitudes, a veces poco centímetros a veces varios metros. 

El señor organista que está en mi alma toca incesantemente, Fantasias and Fugues, Toccatas and Fugues y me mantiene sempre con su instrumento de viento, mareada acelerada confundida y a momentos clara y lucida. 

Pueden castrar tu mente, pero tú piel siempre te contará tus deseos. Tu señor organista dentro de ti con sus  manos y pies que harán que el viento reprimido salga por los tubos. Habrá días de Levantes y días de Tramontanas. Y a veces cuando para el viento, llega la lluvia. No tendríamos sentido sin el viento, no olvides. Arrastra las tristezas,  seca el dolor acumulado en una zona y la acumula en otra, provoca tormentas de lagrimas y huracanes de rabia, contribuye a la evaporación de recuerdos y traumas en mares y lagos.

Sigue tu piel, ahí estás tu. Pieles indiferentes, pieles que conmueven, pieles que repugnan. Madre no es la que termina de parir, es la primera que nos abraza y nos conforta ante el frío del mundo con su piel. Piel vitrina del alma, escaparate ineludible, y que está ahí mientras podamos existir, mi exterior que me protege de mi interior. Piel primitiva, primordial, carnal.

Cuando dejaré de sentir, de emocionarme, cuando esta piel dejará de recibir el exterior y lo ajeno, no habrá nada más. En la medida que te protege es fuerte hasta que cede, se corta, se quema, pero aunque deja de resistir en un punto, luego desde la capacidad de regenerarse: sana

Y existe en forma de recuerdo una cicatriz, que siempre tendrá algo que contar. Cuantas cicatrices tenemos? cuantos recuerdos? depende de la capacidad que tengamos de vivir. Y no solo de existir, existimos porqué nos llevan al mundo, sin que lo decidamos. Pero vivir? Vivir, romperse, sanear, y seguir? Nada te permite sentir tan intensamente como tu piel, mensajera sensorial por excelencia.

Abre puertas. El roce es el primero que se arriesga y toca a esa puerta. Aguarda. Suspenso. Un tambor.

¿Que emoción responderá? Sigo o no sigo el Blanconejo que toca a mi puerta? No lo pienses, corre, que el bien y el mal nunca influyan en tu piel. Ella no conoce bien y mal. Sigue tu piel, ¿que dice? Es lo único que importa hoy. Es una foto. Hoy vives y morirás un poco más, es un lento morir vivir, vamos todos en la misma dirección. 
Es  la primera vez que lo haces: vivir. Y por eso es difícil vivir esta puta y maravillosa vida.

Es más fácil existir y ser espectador, el espectador no comete ningún fallo. No se le olvida el texto, no le entran palpitaciones. No hay no hay errores, hay una fútil y superficial estabilidad serena. Aquí no hay ensayo. Un telón siempre abierto, con al lado un reloj que va restando.

Sueño a través de mi piel, huelo la piel de los demás.

Hay pieles que huelen a miel dulce y vino, hay abrazos donde todos los metros cuadros de miel piel se erizan en una danza, que sube y baja y se emociona y yo la sigo y cuando la sigo me siento ligera: me pueden sacudir como ropa limpia, tenderme al sol mientras desprendo olor a Gardenia, a Freesia,  Jazmín, Rosa, especias,  granos de cilantro y vainilla,  pachuli,  vetiver y seré por un istante nada más que esto: un perfume embriagador fluctuando  por un patio blanco lleno de rosas rojas con espinas y esquinas,  laberintos, conejos y locos, y violines que suenan angustiosos, hasta que llegaran las notas de un piano a poner un poco de paz hasta que mi piel no decida enloquecer otra vez y una vez más.

No soy fiel a nada: ni al padre ni a la madre. Ni al marido ni al hijo. Ni a un dios ni a unos dioses. Ni a tierra, al agua, al cielo,ni fuego.Ni a la patria ni a la ley. Solo yo, sola yo. Mi piel me lleva a otros mundo, me lleva a la sumersión, a tocar fondo hasta bajar a los infiernos. La tristeza más tormentosa a veces me da acceso a una felicidad incontenible.

Quienes se paran a vivir  la superficie, no se merecen que la superficie misma, me escribió un viejo amigo. Que alivio leer sus palabras aquel día. 

El mayor consuelo, la mayor fuerza no viene de unas palabras: viene de un abrazo, viene de la piel. Entre mis brazos entran quien lo necesita las veces que necesite. Nunca seremos suficientemente mayores por no entrar en los brazos de alguien. Por grande que me haga, siempre me haré pequeña para caber dentro los brazos de mi padre. Siempre me haré feto para caber en el vientre, de mi madre, dejar que sus manos siempre más arrugadas, me cuenten su historia, su pasiones, sus dolores. Sus inviernos fríos, y sus áridos verano. Y cuando estaré ahí, la escucharé decir, la frase que siempre me dice: «¿cosa fai, sei una bambina piccolina?».

Sí mamá, siempre seré una alma pequeña, o grande, o trasparente, o húmeda o lo que haga falta ser para sentir lo que yo soy, con lo que tu un día decidiste llamar Ilde. Y que nombre más acertado mamá cuando Ilde significa guerrera.Y una guerrera para ser tal, tiene que oler, sentir, vivir, morir algunas veces y volver a nacer con su alma.Uno gana sus propias, batallas contra el enemigo, que es uno mismo.Quiero ser un enemigo leal, verdadero, sin piedad porqué sí soy mi verdadero enemigo no seré un fantasma, no seré una copia. Seré mi fiel reflejo, y mirándome al espejo decidiré pasar por el otro lado.Seré yo. Ganadora y perdedora. Seré el besa o mata que llevo en la muñeca. Seré  un 2+2 = 5 que llevo en el hombro. Quizás un dia me sume 4 como a muchos. Pero esto lo tengo que investigar yo junta a mi guerrera y a mi enemiga. Y sí, al final la suma que me devolverán las dos será 5: 5 sea. Porqué hay solo una verdadera aventura, y es dentro uno mismo. Decía Henry Miller.

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